En el transcurso de los 36 años que llevo de vida he visto a la policía en multitud de ocasiones parar vehículos que consideraban sospechosos de haber cometido un delito, he visto como cacheaban a personas porque creían que podían llevar drogas, he visto como entraban en negocios para pedir documentación y comprobar que ese establecimiento no infringe ninguna ley… Estas y otras acciones siempre las he visto realizar sin necesidad de que un superior se lo ordenase. Ellos, los policías, en virtud de sus funciones pensaban que se podría estar produciendo un delito y como salvaguardas del cumplimiento de la ley paraban o cacheaban a quien fuese necesario. Curiosamente nunca he visto por mi mismo o he leído en algún medio de comunicación que la policía haya entrado en un banco para comprobar que no se estuviese produciendo ningún delito… Y no será porque a los oídos de esos policías nos les haya llegado noticias de que en tal sucursal el director o algún trabajador vendiese preferentes a deficientes mentales, jubilados… Por no hablar de cómo se han comportado a la hora de dar hipotecas a personas sin contrato de trabajo o como han abusado a la hora de cobrar comisiones. Nunca un policía ha entrado por iniciativa propia en una sucursal bancaria para comprobar si lo denunciado públicamente es cierto… O como por ejemplo en el caso de esta foto:

Sucursal de Unnim Caixa de L’Hospitalet llena de carteles denunciando abusos

Si un policía pasa por delante de un bar que está lleno de carteles de los vecinos denunciando que se vende droga o que se abusa de menores en su interior seguramente entraría, por no decir que daría buena cuenta a sus superiores. Pero en el caso de un banco da lo mismo que… perdón, en el caso de los bancos sí que actuarían, que tonto yo, actuarían para buscar las huellas de los que han pegado los carteles denunciando abusos. Porque al fin y al cabo la policía nunca ha defendido al ciudadano. La misión de la policía ha sido que el “caos” no perturbe a quien tiene el poder.